
Tratamiento de Pubalgia
Tratamiento especializado para el dolor inguinal y pubalgia del deportista. Recupera tu rendimiento con fisioterapia adaptada a tu actividad.
Especialistas en Pubalgia en Torrejón de Ardoz
La pubalgia es esa molestia en la ingle que muchos futbolistas, corredores y deportistas conocen bien. Aparece poco a poco: primero duele al final del entreno, luego al arrancar, y si no se trata a tiempo puede dejarte fuera de juego semanas o meses.
En nuestra clínica de Torrejón trabajamos con deportistas que quieren volver cuanto antes a su actividad. No solo tratamos el dolor: analizamos tu técnica, fortalecemos la zona y te damos las herramientas para que no vuelva a pasar. Seas futbolista del domingo o atleta de competición, aquí te ayudamos a recuperarte bien.
Qué conseguimos con el tratamiento
Casos que tratamos habitualmente
¿La ingle te impide entrenar?
Pide cita en Los Fresnos y vuelve a darlo todo en el campo
Reservar CitaPreguntas Frecuentes sobre Pubalgia
La pubalgia (dolor inguinal del deportista) es una lesión por sobreuso que afecta la región púbica e inguinal, muy común en futbolistas, corredores y deportistas con cambios de dirección repetitivos. Se produce por desequilibrio entre músculos aductores (cara interna del muslo) y musculatura abdominal, creando tensión excesiva en la sínfisis púbica. Causas principales: incremento brusco de carga de entrenamiento, debilidad del core y suelo pélvico, desbalance muscular entre aductores y abdominales, técnica inadecuada de golpeo/carrera, y falta de flexibilidad en aductores/psoas. No es una lesión única sino un síndrome que puede incluir tendinopatía de aductores, afectación de recto anterior del abdomen, o compromiso articular.
El tiempo de recuperación varía según gravedad y adherencia al tratamiento: casos leves (dolor solo al final del entreno): 3-4 semanas con tratamiento y modificación de actividad. Casos moderados (dolor durante actividad pero permite continuar): 6-8 semanas de tratamiento intensivo. Casos severos (dolor que impide entrenar): 10-16 semanas, requiere rehabilitación completa. El retorno al deporte es gradual y por fases: fase 1 (semanas 1-3): tratamiento, reposo relativo, trabajo de core. Fase 2 (semanas 4-6): carrera lineal suave, fortalecimiento progresivo. Fase 3 (semanas 7-10): cambios de dirección, aceleraciones, gestos específicos. Fase 4 (semanas 10+): reintegración completa al equipo. La clave es no acelerar el proceso para evitar recaídas.
Depende de la severidad del dolor, siguiendo la regla del semáforo: Verde (dolor 0-2/10 que desaparece al calentar): puedes continuar con actividad modificada, evita gestos que aumenten dolor (chutes potentes, sprints máximos, cambios bruscos). Ámbar (dolor 3-5/10 que aumenta con actividad): reduce intensidad y volumen 50%, sustituye fútbol por natación/bici, continúa ejercicios terapéuticos. Rojo (dolor >6/10 que impide actividad normal): reposo relativo obligatorio, solo ejercicios prescritos por fisio, considera baja deportiva temporal. Entrenar con dolor intenso prolonga la lesión y puede cronificarla. Es mejor parar 3-4 semanas y recuperar bien que arrastrar la lesión meses.
La rehabilitación de pubalgia incluye ejercicios progresivos en varias áreas: Fortalecimiento de core: planchas (frontal, lateral), dead bug, bird dog, ejercicios con fitball. Fortalecimiento de aductores: apretón de pelota entre rodillas, aducción con banda elástica, copenhagen adduction (avanzado). Trabajo excéntrico de isquiotibiales: nordic hamstring, peso muerto rumano. Control neuromuscular: ejercicios en superficies inestables, trabajo unipodal, cambios de dirección controlados. Flexibilidad: estiramientos de aductores, psoas, cuádriceps. La progresión es fundamental: empezamos con ejercicios isométricos sin dolor, avanzamos a isotónicos controlados, y finalmente ejercicios funcionales específicos del deporte. Hacerlos incorrectamente puede empeorar la lesión.
La prevención es clave ya que la tasa de recurrencia es alta sin trabajo preventivo: programa FIFA 11+ o similar: 15-20 minutos pre-entrenamiento, 2-3 veces/semana, reduce lesiones hasta 50%. Fortalecimiento continuo del core: mantener rutina de abdominales profundos y suelo pélvico. Trabajo regular de aductores: ejercicios excéntricos 2 veces/semana en pretemporada y mantenimiento en temporada. Flexibilidad: estiramientos diarios de aductores, psoas y flexores de cadera. Progresión adecuada de cargas: evitar incrementos >10% semanal en volumen de entrenamiento. Técnica correcta: revisar biomecánica de carrera y golpeo con entrenador/fisio. Detectar señales tempranas: tratar cualquier molestia inguinal inicial antes que empeore. Los ejercicios preventivos deben mantenerse toda la temporada, no solo tras recuperarse.
Nuestro equipo de fisioterapeutas especializados en pubalgia y lesiones deportivas atiende en C. Urano, 4, Torrejón de Ardoz.
